Cuando leímos sobre los lóbulos y cada hemisferio del cerebro, pudimos comprender que cierto hemisferio cuenta con gustos en específico; el hemisferio derecho el mundo artístico y el izquierdo el mundo intelectual.
Este cuento trata sobre un niño que a manera imaginativa se puede decir que su hemisferio dominante es el derecho, ya que a el le gustaba mucho la música, a continuación dejo insertado el enlace y que refuercen lo aprendido.
